sábado, 13 de agosto de 2011

The Music City

Hay días en los que te levantas y piensas en lo feliz que eres saboreando la vida que se cuela entre los dedos con una sonrisa en el corazón. Siento que estoy viviendo algo increíble, disfrutando del trabajo que hacemos y, sobretodo, con la gente que está a mi alrededor. Nunca pensé que me iba a sentir tan a gusto durante el campo de trabajo y lo cierto es que alrededor del PDA las personas son tremendamente magníficas.

Nosotros, como voluntarios internacionales, trabajamos bajo las órdenes de un instructor que nos dice cómo tenemos que realizar los trabajos y nos supervisa todo el tiempo. Como instructores estan Tom, Jim, Roy y Dave. Todos ellos rondan la sesentena pero con una energía de veinteañeros. Al igual que nosotros, ellos son voluntarios aunque regalan más que tiempo y trabajo. A parte de las 8 horas que trabajamos de lunes a viernes se estan volcando de una manera espectacular. Gracias a ellos hemos ido a un partido de los Nashville Sounds de baseball, hemos conocido a Crystal Gayle y hemos comido helado tres días después de una durísima jornada. A parte de estas actividades estamos compartiendo su vida y sus aficiones, especialmente con Jim Ferguson, the bass player, y su família de violinistas y Tom y su guitarra.
Concierto privado en casa de los Ferguson con Tom a la guitarra, Lily y Tony al violín y Jim en el bajo.
 Es imposible imaginar cuánta razón hay en el sobrenombre de Nashville. Absolutamente todo gira en torno a la música y los músicos: jazz, blues, contry, bluegrass... y Katy Perry (she is everywhere!)

Sin duda, la decisión de venir al campo ha sido una de las mejores elecciones en mi vida. Gracias por darme la oportunidad, Mama.

Wake up! It's sunny!